jueves, 10 de agosto de 2017






LA CITA DE HOY...



Tenía el aspecto de haber nacido para encabezar lo que fuera, desde una expedición polar a una carga de infantería y me asombró que su regimiento se hubiera librado de él hasta que, cuando lo conocí mejor, me di cuenta de que el motivo era precisamente ese. Era una persona muy segura de sí mismo y no se sometía fácilmente a una autoridad que consideraba estúpida o incompetente.


    Gerald Brenan: Una vida propia (ed Destino, 1989)











sábado, 5 de agosto de 2017











Si crees que sabes bastante de una época, lee a Fontana. Entonces comprobarás lo equivocado que estás. A mí me pasó con Fernando VII, pensaba que conocía suficientemente bien a este personaje como para poder desenmascararlo. Nunca se conoce bien el pasado, pero uno, después de leer mucho o poco (depende de su osadía natural) puede tener la tentación de declarar en público, con una vanidad terrible, que ya se considera capacitado para explicar a los demás todo lo que hay que saber sobre tal o cual asunto. Y entonces llega Fontana y te dice: “Pero si tú no tienes ni idea de nada, si no eres más que un aficionadillo”. Y claro, cuando Josep Fontana te echa la bronca, uno se calla y aprende, y se traga su orgullo y se disculpa.
(...)

MANERAS DE MATAR A UN HOMBRE

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domingo, 28 de mayo de 2017










HISTORIA DE DOS CUÑADOS.


¿Hablaban de literatura? Lo dudo. Son dos de los más grandes escritores valencianos de todos los tiempos y eran cuñados, pero no debían hablar de literatura. Para empezar eran señores feudales, tenían sus tierras y sus siervos, pero a uno le iba mucho mejor que al otro.
Ausiàs March supo ver el mundo que venía, el mundo del renacimiento, el mundo del mercantilismo, el mundo del dinero. Se dedicó a plantar caña de azúcar en sus tierras y le fue muy bien. Joanot Martorell empezó siendo medio pobre (su familia entró en una decadencia rápida e inexorable desde que murió el padre) y acabó siendo pobre del todo, pobre pero con el orgullo y el honor de los viejos señores feudales, enredándose en duelos y pleitos y letras de batalla y peleas con otros nobles y perdiendo las pocas tierras que le quedaban, hasta tener que acabar prácticamente viviendo en la más absoluta miseria, lo que le llevó a vender a su vecino lo único que le quedaba por vender: el manuscrito del Tirant lo Blanc. (...)



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http://www.jotdown.es/2017/04/historia-dos-cunados/







LA CITA DE HOY...



Marido me suelta un ultimátum: O dejas la música o esto se acabó. Le digo que no me está pidiendo que elija entra la música y el matrimonio, sino entre la vida y la muerte. Así que no tengo elección. Él cree que por culpa de la música estoy descuidando a mi familia, que no cumplo con el trato, un trato que existe en su cabeza (yo me ocupo de las tareas del hogar y él trae el dinero a casa: No soy más que una narcisista, una caprichosa y una gilipollas. Una mala madre y una esposa lamentable. Me recuerda a mi padre: "No hagas eso. No hables de eso. No vuelvas a mencionarlo". Sólo que mi marido va más allá y añade: "Eres una inútil, eres demasiado vieja y lo que haces es una perdida de tiempo". (...)
Los dos hombres más importantes de mi vida quieren que me anule a mí misma. Como si mi vocación fuese algo vergonzoso. Un siglo atrás me hubieran dicho: Si no paras de una vez, te recluiré en un manicomio.


(Viv Albertine: ropa, música, chicos.)